Descripción:
El Estado establece, de forma histórica, procesos sociales contradictorios. El estado, que no es solamente una máquina administrativa de control político, también delimita formas y contenidos colectivos en las instituciones sociales. Sea en las universidades, en las comunidades, en las organizaciones civiles o en los movimientos sociales, el Estado busca imponer una lógica jerárquica y una estructura equivalente a sus principios institucionalizados. Sin embargo, los procesos colectivos que animan a las fuerzas instituyentes de las sociedades provocan los límites de la acción estatal, inventando nuevas formas que contradicen los fundamentos de la equivalencia política estatal. Este dar voz a lo otro institucional se tornó en el objetivo del presente libro.