Descripción:
Este libro analiza cómo la pandemia de COVID-19 puso a prueba a los diferentes sistemas económicos del mundo. La crisis sanitaria reveló debilidades estructurales en los sistemas de salud, la organización del trabajo y las políticas públicas de muchos países. El autor examina cómo distintos tipos de capitalismo respondieron a la crisis, mostrando que las estrategias gubernamentales afectaron profundamente la producción, el consumo, la inversión y los mercados financieros. También analiza fenómenos como la aceleración de la digitalización del trabajo, los cambios en la movilidad global y las transformaciones en las cadenas de valor internacionales. A partir de estos cambios, Boyer plantea la necesidad de repensar el modelo de desarrollo contemporáneo y propone un enfoque centrado en el bienestar humano, donde la salud, la educación y la cultura sean pilares fundamentales para construir sociedades más resilientes frente a futuras crisis.