Descripción:
Este libro analiza la compleja relación entre religión, política y construcción del Estado en México durante el siglo XIX, especialmente en las primeras décadas después de la independencia. La obra estudia el intento de conciliar dos proyectos que parecían contradictorios: la formación de una república liberal y la permanencia de una sociedad profundamente católica. El autor examina debates políticos, conflictos entre el clero y el Estado, y las discusiones ideológicas sobre el papel de la Iglesia en la vida pública. A través de un enfoque histórico y sociocultural, el libro muestra cómo estas tensiones influyeron en el desarrollo del pensamiento político mexicano y en la búsqueda de un modelo de gobernabilidad para el país. La obra explica cómo los conflictos no resueltos entre la nación creyente y la nación ciudadana fueron evolucionando hasta desembocar en las transformaciones políticas conocidas como La Reforma en México, que redefinieron la relación entre Iglesia y Estado.